30 de junio de 2008

Evocaciones en Torno a la Resistencia Civil

La resistencia civil en Tabasco surge como una necesidad, por condiciones ajenas a las banderas de partido. Surge esencialmente porque las condiciones económicas de los tabasqueños se fueron deteriorando, paradójicamente, con el boom petrolero. Recordarás que en el sexenio del ingeniero Leandro Rovirosa se dio inicio a las grandes construcciones, grandes proyectos de infraestructura petrolera y comercial. El dinero del petróleo se reflejó de inmediato en el presupuesto estatal. Ya no hacía falta el tequio, aquellas aportaciones de las comunidades, que era una tradición, cuando querían una carretera, una escuela, en fin una obra pública, ¿te acuerdas? Era la gestión de la comunidad. Ponía un terreno… la mano de obra… ¡hasta dinero! El gobierno ponía otra parte y en ocasiones la iniciativa privada o los rancheros. Era la época en que si pasaba una carretera por tu rancho no cobrabas como ahora una indemnización, al contrario. Rogabas para que pasara por tu parcela o por tu rancho. Era el progreso el que llegaba. Eran beneficios los que llevaba la obra pública y la gente estaba deseosa de colaborar. En fin, era otra época. Pero llegó el dinero del petróleo, las grandes empresas, las grandes inversiones… y el tabasqueño cambió, cambió su entorno, cambiaron sus circunstancias económicas, políticas y sociales. Y surgió la industria de la reclamación. Es el antecedente inmediato de la resistencia civil. Se trataba entonces de obtener una ganancia prácticamente sin trabajar, a cambio de permitir que esas empresas explotaran el petróleo de tus tierras. A cambio de permitir que sus camiones y tráileres pasaran encima de la carretera de tu comunidad. Se cobraba por todo. Por la contaminación, por la destrucción de los caminos, por el simple paso a través de tu parcela o terreno. Y hubo quienes vieron en esa subcultura, una oportunidad para la política. Hay que recordar que Andrés Manuel López Obrador se monta en este tipo de movimientos, que eran movimientos de alguna manera genuinos. Se monta en la ola de inconformidad social porque PEMEX actuaba con prepotencia. PEMEX reproducía la premura y arbitrariedad con la que se determinó en las altas esferas políticas, que había que explotar indiscriminadamente nuestros hidrocarburos. López Portillo llegó al extremo de cambiar la Constitución General de la República, para hacer de la industria petrolera una actividad económica preponderante y de interés público. Entonces, si era de interés público, prácticamente nada podía oponérsele. Era el requisito para las expropiaciones de tierras. Se puso en práctica la política aquélla de la revolución: “mátalo, luego viriguamos”. PEMEX entraba a tu parcela, a tu terreno, a tu propiedad, y después indemnizaba. Es evidente que esta política iba a crear enfrentamientos y reacciones, como en efecto ocurrió. Surgieron movimientos como el Pacto Ribereño en Comalcalco, de autodefensa y lucha por indemnizaciones justas y un trato digno por parte de PEMEX. Pero finalmente germinó la política electorera. En vez de una política petrolera más humana e inteligente, que propiciara el entendimiento entre los campesinos, los rancheros y la empresa, se prohijó el comercio de conciencias: “te pago pa’que te calles”. Y así nace la industria de la reclamación. Ya tenían a PEMEX agarrado por la cola, negociando con los líderes. Y los líderes negociando con sus representados, no era gratuita la representación: les pedían dinero para “sostener el movimiento”, a cambio del dinero que les prometían por indemnizaciones, bonos de marcha, desgastes físicos, etc. Y les pedían votos, para combatir los gobiernos explotadores. En Cárdenas surge por cierto el primer gobierno de oposición de corte perredista, o más bien, andresmanuelista, el del Dr. Carlos Wilson. Hay que recordar que ya iniciaba la práctica aquella del no pago. Wilson hizo una campaña y una promoción permanente, mientras fue aspirante y candidato a la presidencia municipal, en base al no pago del impuesto predial. Bueno, si soy un ciudadano común y corriente, enfrento problemas económicos y hay un dirigente político que me dice que no debo pagar impuestos, pues ¡qué bueno, porque eso es lo que necesito! Si a cambio me pide sólo mi voto y el de mi familia, pues ¡qué fácil me la están poniendo! Sin embargo, ahí está la historia: cuando Wilson llega a la presidencia municipal, pues hay que cobrar impuestos. ¡Un Ayuntamiento no puede funcionar sin impuestos! Y hay que cobrar aunque se haya dicho que no se debía pagar. Y empezaron los problemas. Quizás pensaron: “Esto no funciona así, hay que buscar entonces a quién cobrarle la factura y para eso están las grandes empresas de la Nación. Al fin y al cabo, ¡son de todos los mexicanos! ¿Por qué vamos a darles nuestro dinero, si tienen el presupuesto del gobierno para trabajar? La Comisión Federal de Electricidad tiene mucho dinero, hasta le regala la electricidad a sus empleados… luego entonces, vámonos a la resistencia civil: ¡no paguemos la luz!” Y allí tienen ya una bandera sencilla: la del no pago. Sin mayor problema porque, ¿quién se va a negar a no pagar? En fin, te platico cómo percibo este asunto para afirmarte inmediatamente lo siguiente: hay una subcultura de reclamación, de no pago, de disolución de las bases de la sociedad. Pero ojo, no digo que no haya un substratum razonable y legítimo. Te platiqué lo de PEMEX, cómo actuó sobre todo en los orígenes de la explotación petrolera, cómo prohijó una base para explotar la inconformidad y, finalmente, que surgiera la industria de la reclamación. Pero de eso a glorificar esta subcultura, no estoy de acuerdo. Creo que han faltado organismos intermedios de conciliación y negociación imparciales, organizaciones sociales sin sesgos partidistas y una legislación que permita ágilmente la reclamación civil pecuniaria de quienes se encuentren afectados por la industria petrolera y por cualquier industria. Lo cierto es que nuestras bases jurídicas como Estado no están adecuadas a nuestros requerimientos de desarrollo. Aunque PEMEX sea una industria paraestatal, aunque se trate de una empresa transnacional, si existieran las leyes adecuadas, tendrían que ajustarse a esas leyes. Pero, o son insuficientes, o son inadecuadas, o simplemente no existen. Pero eso es otro tema. Lo cierto es que en el caso de la Comisión Federal de Electricidad hay mucho de fondo. No me quiero meter con el tema que se ha evidenciado en algunos medios de difusión, de las relaciones entre algunos de sus funcionarios y la oposición, porque no me compete, no tendría a la mano los elementos. Pero sí es evidente que de parte de la empresa también hubo una política errática, que permitió el crecimiento de la resistencia civil en el tema de las tarifas eléctricas. Dos de los factores sin duda, son el encarecimiento de dichas tarifas y el deterioro económico de la población. Y el otro, la política de disolución del Partido de la Revolución Democrática. Hay que recordar sin embargo, que el abanderamiento de la resistencia eléctrica no ha sido exclusivo del PRD. En 1995, siendo yo diputado local en la LV Legislatura (el gobernador era Roberto Madrazo), formamos en el Congreso una Comisión Especial, que estuvo presidida por el entonces diputado priista Ignacio Aysa Bernat. Fue un tema en el que los diputados tabasqueños avanzamos con la Comisión Federal de Electricidad a nivel central. Se efectuaron estudios por parte de la UNAM, la UJAT y otras instituciones académicas, auspiciados por el Congreso, para demostrar que Tabasco debía tener la tarifa 1E en los diecisiete municipios del Estado. Pero los criterios de la Comisión eran muy cerrados y nunca hubo en realidad voluntad política para resolver el problema. El PRI ha luchado para resolver la resistencia civil, pero lo ha hecho responsablemente. No hemos fomentado la cultura del no pago, porque sabemos que eso nos conduce siempre a conflictos mayores. En el caso de la resistencia eléctrica ha generado la falta de mantenimiento y un servicio deficiente, además de los consabidos cortes de luz. Es verdaderamente un calvario el que cientos de familias han vivido por la resistencia. Un verdadero calvario eléctrico, ya que no saben cuando van a tener problemas con el transformador, cuándo se van a quedar sin luz y por cuánto tiempo. En ciertas áreas de la ciudad y sus colonias, tal vez no sea un problema tan agudo. Pero quienes hemos andado en campaña, caminando las comunidades del Estado, en contacto con la gente del campo, nos damos cuenta de los padecimientos de la gente por la falta del fluido eléctrico, derivado de la resistencia civil. Y no se vale. Como te decía, en el PRI no queremos crearle conflictos a la gente. Tampoco ha querido el PRI colgarse de la necesidad de las comunidades para decirle: si votas por nosotros te vamos a mantener en un padrón para que la Comisión no te cobre. Eso sería defraudar la confianza de la gente y traicionar los ideales del Partido. Pero además, la Comisión sí les cobra… o se las cobra aunque no la paguen. Y no tienen un buen servicio o simplemente se quedan sin luz por mucho tiempo, en forma intermitente. Y las deudas siguen creciendo. Aquí es donde, a contrapelo del PRD, un partido que no puede sostener permanentemente ni incólumes sus banderas de mentiras y chantajes, surgió la figura de un gobernador señero, que tiene un gran compromiso con la transformación de Tabasco: Andrés Granier. Yo veo a Andrés Granier como un hombre que sabe para qué es el poder: para servir al más necesitado. Un hombre que siente un gran compromiso moral con los tabasqueños, agradecido del respaldo popular que le dimos en la contienda interna, en la elección constitucional. En fin, un hombre al que le ha costado llegar a donde está pero que lo ha hecho escuchando y comprometiéndose con la gente. Porque nadie que no hubiera sido un gobernador surgido de la lucha y el compromiso social, honestamente, habría asumido las banderas que asumió Andrés Granier, los compromisos que ha venido cumpliendo. Encontró la manera de ayudar directamente a la gente, de subirlos en la escala económica y social, de blindar su dignidad, para que no tenga que agachar la cabeza ante el chantaje de un partido que les ha dicho: si no votas por mí te borro del padrón de la resistencia civil. Ha tendido realmente sus manos amigas, para ayudar al más necesitado. Y eso es algo que debemos celebrar y reconocer. Mira, nosotros los políticos decimos que hay que tener mano izquierda, cuando nos referimos a que hay que tener sensibilidad para tratar un asunto o una persona. Pero hay que tener mano derecho para darle al amigo, para ayudar al amigo, cuando este requiere más que aliento o motivación o comprensión. Y Granier, no cabe duda, ha sabido ser amigo de todos los tabasqueños.

20 de junio de 2008

Elecciones en el Plan Chontalpa

De acuerdo con información del periodista Félix Hernández (“La Búsqueda de Chambelanes”, Columna Distrito II, Diario Avance, 20/VI/08), el próximo 21 de diciembre podría efectuarse la elección del presidente de la Unión de Ejidos “Gral. Lázaro Cárdenas del Río”, del Plan Chontalpa, el proyecto productivo que se encuentra asentado en 22 poblados pertenecientes a los municipios de Cárdenas y Huimanguillo.
Dicho periodista da cuenta de algunas actividades de los aspirantes a dicho cargo, sobre todo en el tema de alianzas políticas, las cuales desde su punto de vista podrían afectar el rumbo de dicha elección. Hay que recordar que en la historia de dichas elecciones, la Unión de Ejidos ha sido un bastión del Partido Revolucionario Institucional.
Transcribo algunos párrafos de la columna mencionada:
“Armando de la Cruz López, uno de los aspirantes a la dirigencia, el jueves al medio día sostuvo un encuentro CON LA coordinadota de Delegados Municipales del Ayuntamiento de Cárdenas, Lina Iraiz González Méndez y Eulalio Pérez Hernández, ambos personajes vinculados al Partido de la Revolución Democrática (PRD)… a escasas cuadras, exactamente en la calle 27 de febrero, Mario Vidal Palma, inauguraba su casa de campaña por la Unión de Ejidos, acompañado como es lógico por un grupo de simpatizantes.
“En espera de hacer lo propio se encuentra Juan Jiménez Córdova, quien va a abanderar la candidatura de los pequeños propietarios y para ello su padrino político será el dirigente cañero del Ingenio “Benito Juárez”, Ramón Córdova Broca, mientras que Roberto de la Cruz Vázquez, líder cañero de la CNC del mismo ingenio azucarero lleva como su candidato a Eladio de la Cruz Maldonado.
“Se especula que podría anunciar en los próximos días, de la misma manera su aspiración por la organización campesina, Asael Arévalo Leyva, lo que implicaría deducir que el PRI presentará a Eladio de la Cruz, Juan Jiménez Córdova, José Mario Vidal Palma y eventualmente de confirmarse a el ex líder arrocero Asael Arévalo, mientras que por el sol azteca se da como un hecho que su candidato será Armando de la Cruz López, quien ha logrado conjuntar varias alianzas políticas.”
“La contienda desde ahora se torna interesante y los más de 4 mil 300 ejidatarios que tendrán derecho a emitir su voto, tienen una gama de ofertas que deberán analizar por las propuestas de trabajo que les presenten los aspirantes.”
Por su parte el periodista Carlos Gómez Alamilla, en nota publicada por el mismo diario el 24 de abril, mencionaba a los aspirantes a dirigir la Unión de Ejidos en los términos siguientes:
“Entre estos, se encuentran el priista Eladio de la Cruz Maldonado excandidato a la Diputación local por el PRI y actual Delegado Estatal del sector cañero por la CNC, quien pese a ostentarse ya como el “candidato de línea” tendrá que enfrentarse a los otros dos oponentes quienes por si solos representan un fuerte obstáculo para lograr sus aspiraciones.
“El segundo, es Armando de la Cruz vecino del Poblado C- 34 Huimanguillo de presunta filiación priista pero que pinta más azul que los propios panistas, quien cuenta con un fuerte respaldo de la mayoría de los comisariados ejidales de los 22 poblados de Cárdenas y Huimanguillo, además de dice contar con los recursos económicos para hacer frente al presunto aspirante oficialista.
“El tercero José Mario Vidal Palma quien pese a no contar con el apoyo de los líderes formales y naturales del Plan Chontalpa, si cuenta con los recursos económicos para darle la batalla a los dos primeros, pero quien además es enemigo acérrimo de Eladio de la Cruz. “
De lo anterior, es importante registrar algunos datos que, a mi juicio, pueden perfilar más que las alianzas, las actitudes de los partidos políticos hacia la próxima elección del Plan Chontalpa.
La elección del presidente de la Unión de Ejidos del Plan Chontalpa, es un evento electoral que interesa y moviliza a los partidos políticos. El PRI tiene una enorme cantera de aspirantes para seleccionar y consensar un buen candidato a presidir dicha organización, pues como puede deducirse, tiene a los más fuertes dentro de su militancia política.
Sin duda que los criterios que deberán prevalecer serán: una lealtad probada en los hechos, no sólo militancia nominal; la fortaleza de su liderazgo; la confianza que su personalidad suscite entre los votantes; y el proyecto que represente para los objetivos de desarrollo económico y social del Plan Chontalpa.
Es cierto que los partidos políticos lucharán por impulsar algún personaje que les garantice alguna plusvalía política. Pero no debemos olvidar que siendo el Plan Chontalpa un proyecto productivo que impulsa el Gobierno del Estado, es de suma importancia que quien dirija los destinos de su organización ejidal, comparta los propósitos de dicha instancia de gobierno.
La identificación con los objetivos que contiene el Plan Estatal de Desarrollo, será sin duda un factor de consideración entre los ejidatarios del Plan Chontalpa, ya que estos han expresado en una gran medida su confianza en los propósitos del Gobernador del Estado, Quím. Andrés Granier.

16 de junio de 2008

Casa de Gobierno

Una bandera política del PRD en la entidad, la representa el señalamiento contra las Unidades de Servicios Estatales del Gobierno del Estado en cada municipio. Desde su integración el año pasado, los ayuntamientos perredistas y las dirigencias de este partido, han pretendido señalar a dichos órganos estatales como “casas de campaña”, sin que hasta el momento hayan podido socializar el epíteto. Esta situación ha sumido en la desesperación a la dirigencia perredista, sobre todo a los más radicales, ya que desde su punto de vista las casas de gobierno han contribuido a generar la enorme aceptación que mantiene el gobernador Andrés Granier entre la sociedad tabasqueña.
A las Unidades de Servicios Estatales también se les ha dado en llamar “casas de gobierno”, en una clara alusión a la instancia gubernamental que representan en el municipio: el Gobierno del Estado. A diferencia de los palacios municipales, que representan a los gobiernos municipales o ayuntamientos, con una clara distinción de las facultades que ambas instancias ejercen en el propio territorio municipal. Sin embargo, el término se ha prestado a confusiones y ha permitido a los detractores elaborar alguna argumentación relacionada con una supuesta invasión de funciones.
En efecto, hemos presenciado a través de los medios un recrudecimiento de la lucha del PRD en contra de las casas de gobierno. El argumento principal es que efectúan actividades que a) son exclusivas de los ayuntamientos y, por tanto, violan el principio de autonomía municipal, o b) resultan acciones de proselitismo político partidista o personal. Desde el punto de vista que les vea, estos argumentos carecen de fundamentación y son parciales y resultan interesados.
Para entender que las facultades ejercidas por las casas de gobierno no son las mismas que ejercen los ayuntamientos, bastaría con revisar la Constitución del Estado, que establece las facultades que cada instancia de gobierno debe ejercer. Por ejemplo, en cuanto a las atribuciones de los ayuntamientos, en su artículo 65 establece lo siguiente:
“II. Los Municipios, con el concurso de los Estados cuando así fuera necesario y lo determinen las Leyes, tendrán a su cargo los siguientes servicios públicos; a) Agua Potable y Alcantarillado; b) Alumbrado Público; c) Limpia; d) Mercados y Central de Abastos; e) Panteones; f) Rastros; g) Calles, parques y jardines; h) Seguridad Pública y Tránsito; i) Los demás que las Legislaturas del Estado determinen, según las condiciones territoriales y socio-económicas de los Municipios, así como su capacidad administrativa y financiera.”
En cuanto a que las casas de gobierno efectúan acciones que corresponden a la instancia municipal, aunado a lo anterior, bastaría con referirnos a su integración como tales y a los programas que manejan. Las casas de gobierno son, en primer término, espacios físicos en los que se ubican a representantes de las dependencias del gobierno del estado, muchas de las cuales ya contaban con órganos desconcentrados en los municipios. Por ejemplo, Sapaet o las Jurisdicciones Sanitarias de la Secretaría de Salud, entre otras.
No se trata, entonces, de nuevas dependencias. Es, sencillamente, acercar las dependencias del gobierno estatal a las cabeceras municipales y a las comunidades del estado. El propósito expreso fue evitar que los gestores, llámense delegados municipales, lideres comunitarios o simplemente interesados, gasten dinero en pasajes y viáticos a la capital del estado. Que las actividades que tradicionalmente realizan en las dependencias centralizadas, las efectúen ante un representante de las mismas dependencias en el municipio, punto. No hay en esto ninguna clase de invasión al ámbito de facultades del ayuntamiento.
Además, los programas que manejan directamente las denominadas Unidades de Servicios estatales en cada municipio, son los que el gobierno del estado estableció dentro del presupuesto para atender alguna problemática referida al desarrollo social. En efecto, los programas conocidos con el nombre genérico de “Te Da Más”, incluyen los apoyos económicos a los ancianos, madres solas y discapacitados, así como “pedaleando para Transformar”. Se trata de programas del gobierno del estado, no del municipio. No hay por tanto ninguna invasión de funciones que alegar.
Finalmente, el argumento sobre que las casas de gobierno son casas de campaña, cae por sí mismo. Es clara la responsabilidad que tiene como servidores públicos las personas que se encuentran laborando allí. No están exentos de cumplir una serie de obligaciones y prohibiciones que limitan su actuación al frente de dichas dependencias desconcentradas del gobierno. Por lo cuál bastará con demostrar que los directores o coordinadores efectúan alguna labor de proselitismo político o personal, para proceder en su contra con todas las de la ley.
Lo anterior es independiente de que el gobernador Andrés Granier y su Secretario de Gobierno Humberto Mayans, han reiterado públicamente que para ser candidatos a un cargo de elección, quienes se encuentren al frente de las casas de gobierno deberán renunciar oportunamente. Y todos sabemos que la opinión del gobernador Granier va a ser decisiva en este sentido dentro del Partido Revolucionario Institucional, debido al gran peso político que tiene y al respeto que los priistas tabasqueños le han refrendado en todo momento, a su popularidad y solvencia moral.
Las acciones que el PRD ha emprendido, como son el saqueo que se verificó en Nacajuca y las marchas contra las casas de gobierno, entre otras, son producto de la desesperación. Así, se ve un recrudecimiento de las tácticas de agresión y violencia perredista, después de la desafortunada y sucia elección que intentaron de sus dirigencias nacionales, estatales y municipales. Pretenden distraer la atención de los tabasqueños, para evitar que la opinión pública y el veredicto popular les sea desfavorable, por haber evidenciado su excesiva ambición de poder.
Las casas de gobierno, debemos estar seguros, responden a una necesidad social y administrativa de acercar el gobierno a las comunidades, coordinar las acciones de las diversas dependencias que coexisten en los municipios y dar a la sociedad un servicio más eficiente. Como se comprometió con los tabasqueños el gobernador Andrés Granier.

5 de junio de 2008

Política Vs. Inundación en Tabasco

Vivimos una dolorosa devastación por agua. La construcción de un sistema de presas tiene efectos regionales de amplio alcance: En el vaso, las reubicaciones de pueblos completos y los derrumbes, como ahora hemos visto, son apenas algunos de los que podemos tomar conciencia inmediata. Y en la llanura, el control de los ríos ha contribuido a cambiar radicalmente el panorama hidrológico y demográfico, sin garantía de protección a los patrimonios y las vidas humanas, como dolorosamente hemos experimentado en Tabasco. Eso obliga a las autoridades, principalmente federales, que tienen la atribución en la materia, a mirar con detenimiento el desolador panorama. Eso explica desde un punto de vista -el de su responsabilidad como gobierno- la presencia cotidiana del presidente Felipe Calderón. Otro sería el de la solidaridad.
En este contexto surge la imperiosa necesidad de la reconstrucción. Es evidente que se ha dañado el patrimonio de un gran número de tabasqueños. Casas, propiedades, enseres domésticos, equipo de trabajo, que es lo menos. Porque también se ha dañado a las familias en su integridad, debido al costo de vidas humanas, enfermedades y desazón. Es loable entonces, el planteamiento solidario de proporcionar ayuda para recuperar lo que se ha dañado o perdido. Pero sin duda que hará falta mucho más que eso. Porque es necesario garantizar que se devuelva la seguridad y confianza que teníamos los tabasqueños para vivir en paz y armonía, sin estar expuestos fatalmente a los caprichos de la naturaleza y a la imprevisión humana.
Hay versiones diversas que impiden a un ciudadano común, como el que esto escribe, conocer de fondo las causas del suceso. ¿El manejo de las presas se hace bajo la prioridad de la protección de las vidas humanas y sus patrimonios? ¿O sólo tiene con el objetivo principal de producir energía eléctrica? Si fueran propiedad privada, seguro que estaríamos reclamando las indemnizaciones correspondientes y la responsabilidad de su manejo. Entonces, vale preguntarse, ¿el hecho de que sean propiedad del gobierno o la Nación, releva de responsabilidad al gobierno federal? Este es un tema incierto, pues no existen reglas o criterios públicos que establezcan como prioridad la seguridad de las poblaciones en el manejo de las presas.
Así pues, loable y todo el apoyo federal -que no es solidaridad pura, sino parte de responsabilidad por los sucesos- si sólo tiene el propósito de resarcir y rescatar, es insuficiente. El eje rector de una política de reconstrucción, en el contexto de las inundaciones que se dieron en Tabasco, no puede consistir simplemente en volver a la normalidad. Si ese es el propósito, la ayuda federal es insuficiente. Pero además, con trabas burocráticas que resultarían criminales, de no solventarse. Aquí me refiero al hecho de que el gobernador Andrés Granier haya tenido la necesidad de replantear las reglas del Fonden, para que el presupuesto destinado por la federación pudiera ser aplicable en la práctica.
El compromiso del presidente, de que dichas reglas serán revisadas, nos brinda la esperanza que cuando menos hay, en el gobierno federal, alguien que trata de contribuir a resolver la situación: el propio presidente. Porque sin duda lo sabían quienes propusieron canalizar la ayuda a través del Fonden. Y no previeron que Tabasco se encuentra en emergencia y no tiene los recursos presupuestales para enfrentar la inmensidad de estos retos.
Entonces ha hecho bien en decir al presidente lo que Tabasco requiere. Y habrá que decirle también que para que el propósito de reconstrucción se vuelva realidad, necesitamos algo más que solidaridad de ánimo y ayuda burocrática. El gran propósito de reconstrucción debe tener un eje que lo rija y articule: un proyecto que vea todas las aristas del problema y decida los recursos necesarios para llevar a cabo la inmensa obra de crear ciudades nuevas. Ciudades seguras, acordes a nuestra realidad de que vivimos en más agua que tierra.
Debemos aceptar que la política tradicional de asentamientos humanos no está acorde a los requerimientos de un territorio bajo e inundable como Tabasco. Debemos aceptar que el planteamiento de un programa contra inundaciones, puede ser viable en Venecia tal vez, pero no en Tabasco. No en este jirón tropical en el que tenemos depresiones bajo el nivel del mar y en donde, al decir de técnicos y expertos en la materia (que culpan a Kantepec, dios tabasqueño del agua y el maíz), escurren precipitaciones pluviales de un metro provenientes de una cuenca de 20,000 kilómetros cuadrados. Esto hace ver a Peñitas como sólo un simple charco.
Sin duda que ayudar a recuperarnos del golpe, es una posición respetable y que reconocemos, pero no es suficiente. No se trata de que nos levantemos hoy para esperar un nuevo anochecer de nubarrones y corrientales, que no sólo se llevan nuestras pertenencias sino también, como sucedió en muchos casos, nos alejan de nuestros seres queridos. Yo diría: muchas gracias señor presidente, pero no es suficiente. Lo aceptamos porque nos lo da, pero no es suficiente. La desgracia que padecemos junto con miles de familias tabasqueñas, debe dejarnos una enseñanza: protegernos de inundaciones no es tarea de castores. Requerimos que la reconstrucción se haga desde los cimientos.
Requerimos un Plan Hidráulico: tenemos que manejar el agua responsable y tecnológicamente, hacer navegables algunos ríos, para tener vías económicas de transporte, y rescatar tierras para la agricultura y la ganadería. Requerimos también un Programa contra Inundaciones: tenemos que defendernos del agua de Kantepec, que a decir de los técnicos, en esta ocasión fue particularmente encarnizado. Pero sobre todo requerimos una Política Integral de Asentamientos Humanos, que combine factores hidrológicos, económicos y sociales. Sobre todo, que privilegie la seguridad de la población por encima de criterios mercantiles en el uso del suelo, lo cuál ha permitido la aparición de asentamientos en zonas de riesgos.
No podemos dejar que los miles y miles de tabasqueños, que perdieron su hogar y enfrentaron desgracias personales lamentables, regresen a esperar la furia del agua en otro momento o circunstancia. Tal vez allá en el altiplano, cuando ven los nubarrones levantarse (si es que los ven con tanto smog), piensen “qué lata, el tráfico se pondrá pesado y llegaré tarde a casa”. Pero en Tabasco, que sentimos la humedad en el ambiente y estamos pendientes de los mínimos informes de precipitaciones en Chiapas, la menor llovizna nos cala hasta los huesos. Y el desasosiego inunda antes que el agua los corazones pensando en la familia, los hijos, los amigos y en el propio infortunio que se cierne como un tigre en asechanza.
Por eso requerimos que la reconstrucción se haga desde los cimientos. Más bien, desde dónde poner los cimientos. El gobierno federal debe entender que somos un estado no industrializado (ni siquiera el petróleo porque está centrado en la extracción), con una economía rural, de baja escolaridad, con alto crecimiento demográfico y una migración interna que satura nuestras ciudades tradicionales. Un estado que prácticamente está asentado sobre agua, en las márgenes de los ríos, en lechos de lagunas secas o rellenas, que ha ido ocupando los pantanos y los islotes. Y que estos asentamientos se han venido dando así porque la capacidad económica de la población y las condiciones geográficas, nos lo han impuesto sin más.
Ciertamente, el apoyo federal para recuperar las cosas perdidas, la atención a la salud y el regreso a la normalidad no es poca cosa. Es un comienzo. Pero no es suficiente. Tenemos que pensar en dar protección a la población en el futuro, proporcionarle seguridad y confianza en base a un cambio cualitativo en sus vidas. Es decir, de dónde vivimos. Para que nos dediquemos por entero a la reconstrucción de la economía y del tejido social, que el agua con tirria dañó, requerimos nuevas ciudades, nuevos asentamientos, más empleos productivos, no sólo temporales. Requerimos una nueva política, con una visión más humana de la dimensión de la tragedia y de lo descomunal de la tarea de reconstrucción que nos espera.
No podría dejar de mencionar el reconocimiento que Andrés Granier se granjeó, como líder, gobernador y ser humano. Reconocimiento social que, sin duda, será un factor determinante en la reconstrucción de Tabasco. Con ese liderazgo, no debemos descansar hasta que todos podamos dormir en sitios seguros, a salvo del agua y, entonces sí, la reconstrucción nos proporcione un nuevo horizonte desde el cuál salir a trabajar por la transformación de Tabasco.

BIENVENIDA

Bienvenido a este blog. Mi deseo es compartir reflexiones, ideas y propuestas sobre asuntos de carácter político; publicar información relacionada con esta importante actividad y discutir en forma civilizada los temas de la agenda nacional. Seguramente quienes tengan interés en la política, su filosofía y praxis, encontrarán un espacio en el cuál abrevar y disentir, proponer y recibir. Trataré de exponer no sólo mis ideas sino las de quienes han logrado crear una corriente o una doctrina. Lo importante es que, si tienes interés en la política, puedas obtener alguna información en esta página.